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El
Sufismo
El sufismo es la escuela para
la realización de un modo de comportamiento ético, que se ocupa con la iluminación
interior, y no con el razonamiento; y que incluye el desvelamiento (kashf) y la contemplación divina (shohud), y no la lógica. Cuando hablamos de comportamiento ético, es preciso entender
que no se trata de la ética ni de la moral convencionales de la sociedad, sino que nos referimos a los Atributos divinos que no guardan relación alguna con la moral y los ídolos prefabricados y convencionales de una sociedad. Hablar acerca de lo Real es tarea harto difícil, porque el marco de
las palabras, aún las más precisas, en su limitación, no
llegan jamás a expresar, de forma verdadera y objetiva, su Perfección absoluta. Es posible, por tanto, que puedan ocasionar dudas y confusiones en aquellos que son imperfectos. No obstante:
Si uno no puede beberse todo el mar
debe beber de él hasta saciar la sed.
Todo lo que los sabios han
dicho respecto a la Realidad por una parte es cierto, pero no suficiente.
El sufí afirma que el filósofo ve la Perfección absoluta a través de la ventana de su percepción limitada, con ojo
sabio pero parcial, y aquello que percibe no es más
que una minúscula parte de lo Absoluto, y es por todos bien
conocido que una parte no puede sustituir al todo.
Moulānā Rumi, en su
ilustre obra El Masnawi, narra una bella historia:
Un cuidador de elefantes llevó su elefante para exhibirlo a un pequeño pueblo cuya gente no había visto nunca un animal de su especie. Como era de noche, dejó su animal en el establo. Un grupo de curiosos que no podía esperar hasta que amaneciera, fue, en la oscuridad de la noche y sin luz alguna, al establo para ver al animal. Pero como el establo estaba oscuro, el único medio con el que podía percibir al elefante era a través del tacto. Así que, en completa oscuridad, se acercaron al animal y empezaron a palparlo, definiéndolo cada uno a la medida de su propia percepción. El que había tocado la pata, imaginó al elefante como una columna; otro que había tocado su lomo, lo asemejó a un diván; el tercero tocó su oreja y lo describió como un abanico; y otros, consideraron las características de la trompa del elefante, como sus verdaderas características. Ninguno tuvo una idea completa de lo que es un elefante. Todo lo que dijeron sobre el elefante era falso en cuanto a su definición, y sin embargo, la percepción parcial de cada uno de ellos era en sí verdadera.
Rumi agrega:
"Si hubieran
tenido una vela en la mano, no habría habido tanta diferencia
de opinión entre ellos, ya que bajo la luz de la vela hubieran podido contemplar al elefante de una forma directa y completa".
En nuestra opinión, esta vela, por cuya luz podemos lograr un verdadero conocimiento de la Realidad, no es otra que la Tariqat y la senda de la Gnosis ('erfān). Los sufíes dicen que el hombre debe alcanzar la perfección, para poder contemplar a la Perfección absoluta en su totalidad, a través de su visión interior, capaz de percibir lo Universal. Si comparamos el océano
con el Todo y la gota con la parte, el sufí dice que
es imposible ver el océano a través del ojo de la gota. Es preciso
que la gota se una al océano y se convierta en océano para
así poder ver el océano mediante el ojo del océano mismo.
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