El Dr. Javad Nurbakhsh

«De todo cuanto fuimos o no fuimos, nos liberamos, con amor,
el corazón dejamos atado a Tu pasión, con amor;
sólo el amor fue meta de nuestro camino,
libres de todo nos sentamos, con amor.»

Dr. Javad Nurbakhsh

La madrugada del 10 de octubre de 2008, el maestro de la Orden Sufí Nematollahi, doctor Javad Nurbakhsh (Nur ‘Ali Shāh) entregó el alma a su Bienamado.

Durante más de cincuenta años como el maestro de la Orden y guía de los darwishes Nematollahi, iluminó nuestro camino y corazón con la luz que irradiaba, el amor que tenía a toda la creación, su dedicación amorosa al Amado, su servir a todos, su carisma espiritual y su enseñanza amorosa.

“Se unió al Sublime, Nur ‘Ali Shāh”

El fallecimiento de un gran Profesor y Maestro Espiritual

El doctor Javad Nurbakhsh, maestro de la Orden Sufí Nematollahi, fallecido en su domicilio situado en las cercanías de Oxford, Inglaterra, dedicó su vida al servicio, tal como los sufíes se comprometen a hacer. Además de su papel como maestro sufí, fue pionero en el desarrollo de la atención psiquiátrica en su país nativo, Irán.

Comenzó su carrera profesional de doctor en medicina a la edad de veintiséis años como director del hospital local en la ciudad de Bam, en el sudeste de Irán. Al año siguiente sucedió a su maestro, Mones ‘Ali Shah Zol-Riyasateyn, como maestro de la Orden Sufí Nematollahi, con el sobrenombre sufí de Nur ‘Ali Shah (La luz del Sublime, el Rey).

Al término de su servicio en Bam fue transferido a Teherán, donde se alojó en el pequeño centro de la Orden situado en el sur de la ciudad.

El doctor Nurbakhsh tenía antepasados distinguidos en la Senda Sufí, en particular el Sheij Kamal al-Din Nurbakhsh, fundador y uno de los sheij más distinguidos de la Orden Sufí Nurbakhshiyah. En el lugar donde se encuentra la tumba del sheij se ha construido el actual centro sufí Nematollahi de Kerman, la ciudad natal del doctor Nurbakhsh.

Tras obtener su doctorado en psiquiatría por la Facultad de Medicina de La Sorbona, en París, el doctor Nurbakhsh fue nombrado profesor de psiquiatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Teherán, posición que conservó hasta su retiro, así como director del Consejo Médico Iraní, presidente de la Asociación Iraní de Psiquiatras y director del Hospital Psiquiátrico Ruzbeh. También era miembro honorífico de la American Psyquiatrists Association.

Como autor, editor y traductor, el doctor Nurbakhsh publicó treinta y siete trabajos científicos en el campo de la psiquiatría, junto a otros muchos artículos en publicaciones científicas y un compendio de folletos educativos para el uso de investigadores, profesores y estudiantes.

Además de su servicio a la ciencia y a la sociedad, el doctor Nurbakhsh dedicó incansables esfuerzos al desarrollo de la Orden Sufí Nematollahi, esfuerzos que no tienen precedente desde la obra del fundador de la Orden, Shah Nematollah Wali, en el siglo XV. Sus elevadas enseñanzas han atraído a una enorme cantidad de buscadores, de todo credo y condición, comprometidos a proporcionar un servicio amoroso a la humanidad de acuerdo con los ideales del sufismo. Estos sufíes rechazan la ociosidad y la sumisión al destino determinista y se ocupan en la adquisición de conocimiento a través del estudio y la investigación.

A lo largo de su vida, el doctor Nurbakhsh fue inexorable en su búsqueda de la gnosis (‘erfan) iraní y el sufismo. Además de la publicación de sus prolíficos escritos, que incluyen biografías de los maestros de la Senda y los principios del Sufismo Nematollahi y que presentan la rica cultura basada en el amor y la tradición de la caballería (yawanmardi) persa, patrocinó conferencias y seminarios, cuyas ponencias han sido compiladas en tres compendios en inglés.

Entre sus obras publicadas se cuentan un diván de poesía, actualmente en su decimotercera edición en persa y también publicado en castellano, una obra sobre la gnosis sufí, compuesta de siete volúmenes en inglés y editada en español en dos, una valiosísima enciclopedia en ocho volúmenes (dieciséis en inglés) de terminología sufí, titulada El Simbolismo Sufí, y un compendio de discursos sobre diferentes aspectos, tanto interiores como exteriores, de la Senda Sufí.

Sus obras han sido traducidas del original persa al inglés, español, ruso, francés, alemán, holandés, sueco y polaco. Además, ha editado una revista trimestral con artículos, notas, narraciones y poesías sobre sufismo y otras tradiciones espirituales, ahora en su vigésimo año. Cuenta con ediciones en persa, inglés, español y ruso.

Con anterioridad a 1979 (año de la revolución del régimen islámico en Irán, por lo que el maestro fue obligado a abandonar el país), fundó más de setenta centros sufíes en la mayoría de las ciudades importantes de Irán, todas ellas como organizaciones caritativas y no lucrativas. Un gran número de ellos han sido expropiados bajo el régimen actual en Irán, con lo que sólo algunos (alrededor de veinte) continúan operando en el momento presente.

Posteriormente, ha fundado otros treinta y tres centros distribuidos por el resto del mundo, incluyendo Inglaterra, Francia, Holanda, Alemania, España, Suecia, Austria y Rusia en Europa; Estados Unidos, Canadá y Méjico en Norteamérica; Australia; y Costa de Marfil, Benín, Mali, Burkina Faso y Senegal en África Occidental, cada uno constituido como organización caritativa independiente bajo las leyes civiles de sus países respectivos.

Además de esta expansión global de la Orden Sufí Nematollahi, el doctor Nurbakhsh hizo importantes avances en psiquiatría en su país nativo, Irán, entre ellos diversas mejoras en el hospital Ruzbeh que han llevado a la institución al primer plano de la práctica psiquiátrica, incluida la construcción de un anfiteatro equipado con la última tecnología para realizar conferencias y seminarios con las instalaciones más actualizadas; así como la construcción de una moderna clínica psiquiátrica en el norte de Teherán. En otros ámbitos, también cabe destacar la provisión de asistencia técnica y financiera a varias instituciones de caridad en Irán y a dos orfanatos en Méjico, y la fundación y puesta en marcha de dos clínicas en África Occidental: en Abiyán, Costal de Marfil, y en Porto Novo, Benín.

Los centros de la Orden Sufí Nematollahi a lo largo del mundo no sólo sirven para promover los ideales de la escuela sufí del amor, del cariño y del servicio a los demás, sino también la lengua persa —una lengua rica en términos de poesía y en expresiones de misticismo— junto con la cultura y la tradición del sufismo amoroso persa y de los modos de la música clásica persa.

La ciudad de Kerman, donde nació el doctor Nurbakhsh el 10 de diciembre de 1926, se conoce cariñosamente entre los sufíes como “la capital de la pobreza espiritual”. Shah Nematollah, el fundador de la Orden que lleva su nombre, la llamó “el corazón del universo”.

El doctor Nurbakhsh falleció en su retiro de la campiña inglesa cerca de la ciudad de Banbury, Oxfordshire, donde pasó sus años finales, y está enterrado allí.

Le sucede su distinguido hijo el doctor Alireza Nurbakhsh, de sobrenombre Sufí Reza ‘Ali Shah. Es doctor en filosofía por la Universidad de Wisconsin en los Estados Unidos de América y abogado en ejercicio en Londres.

Al fallecido le sobrevive su viuda, la Señora Parvaneh Daneshvar Nurbakhsh, tres hijos (incluido su sucesor) y dos hijas. Todos ellos son licenciados universitarios y profesionales en diferentes campos. Su hijo Safa y su hija Safoura son profesores de universidad, su hijo Wafa arquitecto y su hija Rabe’eh psicóloga. Sus once nietos son licenciados universitarios o están preparándose para estudiar en la universidad.

EL VALOR DEL VINO

El fuego del amor, durante largos años, quemó mi corazón, quemó mi alma,
hasta que el Bienamado me enseñó la vereda del enamoramiento.

El celo del amor dejó mudo mi grito,
y para que no hablara, me selló los labios.

Tanto bailé, anhelante, como una mariposa, en torno a Él,
que ardió como una vela para prenderme fuego en todo círculo.

Para que eleve hoy el canto del amor,
durante largos años, escondido en el tiempo, Él me enseñó la letra.

Soy siervo del anciano del fuego que me compró regateando con mi ser
a cambio de una copa de vino, vendiéndome de nuevo en la taberna.

Ebrio por el aliento del Alma de mi alma, Nurbakhsh cantaba así:
«El fuego del amor, durante largos años, quemó mi corazón, quemó mi alma».

Dr. Javad Nurbakhsh.